08 octubre, 2006

IN THE MOOD FOR LOVE


Suena el Tema de Yumeji: un bello arranque de cuerda seguido de un suave vals mientras la cámara, en un ralentizado travelling, sigue la sensualidad al caminar de Su Li-Zhen [Maggie Cheung] dirigiéndose al puesto habitual de tallarines...cambio de ángulo para enfocar a Chow Mo-Wan [Tony Leung] con quien se cruza al subir...se miran de soslayo y tímidamente se saludan puestos que son vecinos y conviven en el mismo bloque de apartamentos junto con otras familias de Shangay....Ambos todavía no saben que están a punto de compartir un terrible secreto que, lejos de unirlos, acabará por separarlos definitivamente ante la inviabilidad de su relación en contra de lo que realmente sienten...Alrededor de este planteamiento gira una de los filmes asiáticos que más culto ha generado desde su estreno en el año 2000.

Dirigida por el igualmente director de culto Wong Kar-Wai, éste consigue tejer una triste historia de [des]amor donde la pasión la percibimos contenida en lo que sugiere más que en lo que muestra. Con reminiscencias a la Nouvelle Vague francesa y visualmente sublime a nivel estético gracias a la excelente fotografía de Christopher Doyle, habitual del director, la película consigue fundir lo narrativo, lo estético y lo musical en una misma entidad, dotando de expresividad cada una de las escenas. Ambientada en los años 60 del siglo pasado, a lo largo de esta historia vemos como evoluciona la relación de unos protagonistas a los que no les queda más remedio que apoyarse mutuamente una vez descubierta la relación amorosa que mantienen sus respectivas parejas continuamente ausentes por 'motivos laborales o familiares'. Pertenecientes a la clase media-baja, Chow trabaja en la redacción de un diario y ella para una firma de exportación. Ambos comparten un espacio acogedor pero al mismo tiempo opresivo [la comunidad y bloque de pisos donde se mudaron simultáneamente y donde comparten mesa de juego con sus respectivos vecinos]. Es irónicamente a raíz de ciertas 'coincidencias' cuando descubren la infidelidas de sus cónyugues [en la sublime secuencia del restaurante]. Digo irónicamente ya que Wong Kar-Wai parece sugerir que en realidad no existen tales coincidencias, sinó que "prestando un poco de atención se notan las cosas", tal y como dice Su a Chow [como cuando ella 'causalmente' adivina lo que le antojaba comer a él].

En sus posteriores encuentros, ambos se preguntan como pudo haber sucedido y se recrean escenificando hipotéticas situaciones intentando adivinar cual de sus parejas dió el primer paso. Pero la atracción y el deseo que va creciendo entre ellos es reprimido precisamente para no cometer el mismo error, ya que ellos son la otra la cara de la moneda ["No somos como ellos", le dice Su Li-Zhen a Chow]. Sin embargo, la necesidad de afecto hacen de sus encuentros algo especial, aunque sea para co-escribir seriales sobre artes marciales o ensayar como reaccionarían antes sus cónyugues, manteniendo siempre el respeto mútuo...Hasta que llega la inevitable separación dada la imposibilidad de ese amor, y con ella la ansiedad y los remordimientos para con el otro: Su Li-Zhen termina viajando hasta Singapur, donde Chow se ha trasladado por motivos de trabajo, para acabar inflitrándose en su habitación y llevarse sus zapatillas....o Chow, que siguiendo una vieja leyenda de su infancia, termina por encerrar y taponar su 'secreto' en un agujero en las ruinas del templo de Angkor Wat en Camboya...Pese a todo, ambos no acaban por redimirse, de ahí esa agria sensación de desamor que suelen destilar los filmes de Wong Kar-Wai.


Una historia sencilla pero al mismo tiempo compleja: el filme es perfectamente apuntalado gracias a un entramado formal donde cada detalle es vital para que la historia siga siendo sostenible. El aspecto visual supone un auténtico deleite estético: la excelente fotografía, los elegantes movimientos de cámara, el uso y la conjugación de texturas y colores. La banda sonora seleccionada es imprescindible, cuya función no se limita a ser un mero complemento a los fotogramas, sinó que también muestran el estado de ánimo de cada situación y su fusión con las imágenes hace del filme un verdadero placer audiovisual. Con piezas compuestas por Michael Galasso [estupendos los temas de Angkor Wat] tenemos también desde canciones tradicionales chinas hasta boleros latinos [interpretados por Nat King Cole]. Aunque, de hecho, se podría resumir la historia enumerando los 9 momentos [clave] en los que suena la pieza central de la película y que acompaña los sucesivos travellings donde aparecen ambos protagonistas: la adaptación del Tema de Yumeji. Compuesto por Shigeru Umebayashi para el homónimo film del director Seijun Suzuki, el Tema de Yumeji es un suave vals oriental que sensualmente sugiere la tentativa de acercamiento por parte de los amantes. Su repetición durante el curso de la película, aparte de marcar una rutina, también acentúa el conformismo entre los protagonistas a medida que el deseo y la tensión va creciendo [uno de los últimos momentos cuando suena es precisamente cuando Su rompe a llorar desesperadamente en brazos de un Tony Leung casi inexpresivo pero igualmente desecho]. Un recurso que el director ya utilizó en Chung King Express con la canción 'California Dreaming' de The Mamas and The Papas o en Happy Together con ese Tango apasionado de Astor Piazolla.

Para concluir, mencionar las excelentes interpretaciones de Tony Leung y Maggie Cheung [auténticas celebridades en su país de origen] así como el reparto de secundarios. En especial la interpretación de un Tony Leung en estado de gracia, elegante y altamente atractivo y que le valió la Palma al mejor actor en Cannes [la película también fue premiada por su cálidad técnica]. E igualmente excelente en la 'secuela' posterior, 2046, donde se prosigue en la desesperada búsqueda del amor y de la cual me ocuparé próximamente.

01 octubre, 2006

LA LARGA SOMBRA DE NEU! [Parte I]



1971. Alemania. Klaus Dinger y Michael Rother, dos miembros del grupo de electrónica vanguardista Kraftwerk deciden ir por su camino para formar un proyecto donde dar rienda suelta a sus inquietudes musicales. Como resultado de esa unión nace Neu!, cuyo homónimo primer LP supuso un cambio en la manera de entender la música popular y su influencia aún se deja notar en grupos y bandas actuales. Un contexto irrepetible para un álbum irrepetible.

Pero, ¿qué tiene de especial este disco? Con un nombre y una estética claramente pop ['Neu' significa 'nuevo' en alemán; la elección fue parcialmente arbitraria: se dice que escogieron el nombre a raíz de carteles y etiquetas expuestos en un supermercado, detalle que casaba perfectamente con su voluntad de hacer nuevo], la innovación y la originalidad de su propuesta hay que rastrearla en el primer tema que abre el álbum, 'Hallogallo': 10 minutos hechos a base de bajo trotón, ritmo metronómico ["motorik beats" lo llamarían después] y giros a base de coquetear con sintetizadores y secuenciadores varios. Un ritmo casi hipnótico que contrasta con otros temas de corte experimental como 'Sonderangebot' o 'Im Glück': ambientes fríos e industriales y atmósferas que rozan la ensoñación [una distorsión de guitarra o un efecto de agua que nos da la sensación de ir a la deriva], para a continuación devolvernos a la realidad a base de martillo hidráulico y voces de masas exacerbadas en 'Negativland', todo ello conducido por la batería de Dinger y la guitarra de Rother. Como broche final, la electroacústica de 'Lieber Honig', donde no se sabe muy bien que es lo que farfulla Dinger y que lentamente da de nuevo paso a esa corriente de agua, arrastrándonos a un lugar aún sin definir, como un mensaje embotellado a la espera de ser captado por alguien.
Aparte de su innegable originalidad, otro detalle a tener en cuenta es la importancia que adquiría el estudio de grabación. Grabado en los estudios de Konrad 'Conny' Plank, el Phil Spector del "Krautrock" [etiqueta de denominación para los grupos alemanes de rock progresivo y con tendencia experimental], Neu! significó también la integración del estudio de grabación como un instrumento más, un laboratorio de ideas donde la producción primaba sobre la composición y por ende el resultado se transfiguraba en derroches de experimentación popular.

Tras el [inesperado] éxito inicial [muchas copias se vendieron para ser un disco de cariz experimental], dos años después grabarían Neu! 2 y por último, en 1975 y tras dejar de lado las diferencias que acabaron por separarles, se reunieron de nuevo para dar forma a Neu! '75. Después se separaron para formar sus propios proyectos: Dinger formó junto con su hermano La Düsseldorf [y más adelante varios proyectos secundarios para amortizar el nombre de Neu!] y Rother formaria por su parte Harmonia. Ya en los ochenta lo intentaron de nuevo, pero esta vez con un resultado que no les dejó satisfechos. Esas grabaciones permanecieron ocultas hasta que en 1996 Dinger las rescató sin el consentimiento de su ex-colega y bajo el sello japonés Captain Trip salieron a la luz en el disco Neu! 4. Salvo destellos puntuales, ya no era lo mismo.

Su influencia se dejó notar en los últimos años de los 70: desde David Bowie [su trilogía berlinesa], pasando por el punk y el post-punk en general [bandas como Joy division], así como en la música pre-industrial y electrónica. Por otra parte, en los 90, Stereolab es el grupo donde el legado de Neu! se ha dejado notar más; pero también grupos de pop como Blur o Radiohead reconocen la herencia del dúo alemán [de hecho, se dice que fue Thom Yorke quien presionó a su discográfica, EMI, para la reedición de sus LP's]. Ya en la entrada del nuevo siglo, numerosas bandas deben mucho a Neu! de alguna forma u otra, desde los grupos del cacareado revival post-punk pasado por los indietrónicos de turno, lo que evidencia que la sombra de Neu! sigue aún alargándose. A continuación el breve tracklist, con la numeración siguiendo la edición original en vinilo:

Neu! [1971]

A1 Hallogallo [10:07]
A2 Sonderangebot [4:50]
A3 Weissensee [6:42]
B1 Im Glück [6:52]
B2 Negativland [9:46]
B3 Lieber Honig [7:15]

25 septiembre, 2006

IRONY IS OVER. BYE, BYE.


[Discografía comentada de David Bowie (I)]

"Shiruetto ya kage ga
Kakumei o miteiru
Mo tengoku no giyu no kaidan wa nai

Silhouettes and shadows watch the revolution
No more free steps to heaven
It's no game"

Estas estrofas marcan el inicio del, según mi opinión y en la de muchos fans, el último gran disco de David Bowie [aka David Jones]. Atrás queda una década dorada donde el Duque Blanco [White Duke, identidad adquirida durante la creación del 'Station To Station'] sobrevivió a multiples metamorfosis: desde el incipiente hippismo de finales de los 60 [Space Oddity], y la histeria 'Glam' [Ziggy Stardust] pasando por los aires de Soul cálido [Young Americans] y la posterior trilogía Berlinesa con Brian Eno y en compañía de un desgastado Iggy Pop [al cual Bowie le ayudó a producir "The Idiot"].
Scary Monsters [1980] se erige como una síntesis del bagaje adquirido durante la década anterior, junto con letras que nos muestra a un Bowie muy irónico pero también exhausto y pesimista que parece querer dar un carpetazo definitivo a esa década que tantas experiencias le han reportado. Acompañado de nuevo por Carlos Alomar y Robert Fripp a las guitarras, George Murray en el bajo, Dennis Davis en la percusión, Andy Clark en los sintetizadores y co-producido por Toni Visconti, Scary Monsters supone un collage sonoro y lírico, un cajon de sastre con retazos de Glam rock [esas guitarras], sónido post-punk con percusiones casi motorizadas y un tanto martilleante ['Scary Monsters'] y toques acústicos de inspiración pop [Tony Visconti en 'Up The Hill Backwards']; todo ello dotado de ese carácter arty que Bowie imprimía en sus discos.
Por otra parte, a nivel lírico y estético, Scary Monsters también ofrece guiños al pasado: maquillaje que nos recuerda al Bowie más glam[uroso] y andrógino y al mismo tiempo al Bowie que ejerció de mimo en sus años mozos y que podemos ver como lo recupera en el videoclip para 'Ashes To Ashes' . También recupera su faceta como dandy y crooner ['Fashion', 'Teenage Wildlife']. Líricamente vemos a un Bowie pesimista, con aire pseudo-decadente; un Bowie que está pasando factura a sus abusos de fama, drogas y locura. Estas excentricidades pasadas están bien canalizadas en temas como 'Ashes To Ashes', donde, en un ejercicio autoirónico, rescata al mítico Major Tom, del cual aparentemente habíamos perdido toda conexión en 'Space Oddity' [1969], y que aquí lo vemos reconvertido en un yonqui "colgado de las alturas del cielo" y "tocando fondo". En 'Fashion' nos encontramos a un Bowie crítico, mofándose del vaivén de las tendencias y las modas, y como sus pautas nos condiciona a la hora de perfilar nuestra personalidad. Por otro lado, en la sublime 'Teenage Wildlife' vemos el hastío del Bowie estrella, y como este no se siente para nada orgulloso por el estatus icónico que se han empeñado en otorgarle:

"But they move in numbers and they've got me in a corner
I feel like a group of one, no-no
They can't do this to me
I'm not some piece of teenage wildlife"

El resto del álbum, aunque no está a la altura de los temas mencionados, no desmerece para nada nuestra atención: la versión del 'Kingdom Come' de Tom Verlaine o la colaboración de Pete Townshead en 'Because You're Young' [donde podemos identificar sin problemas su sonido de guitarra]. En 'Scream Like A Baby' tenemos a un Bowie gritón, al igual que 'It's No Game [Part 1]' donde acompañada por la voz de la japonesa Michi Hirota da rienda suelta a su paranoia y parece que se redime a gusto; su contrapartida, 'It's No Game [Part 2]' una suerte de reprise relajado y un tanto luminoso, Bowie ya está más calmado y cierra con serenidad el álbum y por extensión una etapa más en su dilatada carrera. El genio creativo descansará por un periodo de dos años para volver con algo totalmente diferente, menos inspirado y que a medida que avanzan los 80, esa inspiración, al igual que el Major Tom, desaparece de la órbita solo para ser rescatada en pequeños destellos a finales de los 90 y principios de este siglo. Pero ya me ocuparé de ello más adelante.
Os dejo aquí el tracklist original del álbum [sin contar otras ediciones con bonus tracks], donde claramente podeis ver que lo mejor está en la cara A del disco]:

SCARY MONSTERS [1980]

1) It's No Game (Part 1);
2) Up The Hill Backwards;
3) Scary Monsters (And Super Creeps);
4) Ashes To Ashes;
5) Fashion;
6) Teenage Wildlife;
7) Scream Like A Baby;
8) Kingdom Come;
9) Because You're Young;
10) It's No Game (Part 2)

PRESENTACION.


LA INQUIETUD COMO EJE OPERADOR.

Bienvenidos a mi nuevo y primer blog. Mi intención principal es hacer de este weblog un cuaderno de bitácora donde plasmar mis frustraciones, mis inquietudes e intereses y darle una proyección popular para que más usuarios puedan compartir también su visión.
Por otra parte también pretendo ser crítico [más bien criticón] acerca de aquellas cosas que generan malestar, o simplemente un estado de excitabilidad que me impulsa a crear entradas opinando sobre discos, noticias, libros cómics, etc....Todo ello desde un enfoque meramente popular, no pretendo erigir una opinión única, sinó más bién invitar a la reflexión y al análisis. ¿Por qué nos abruma esta cultura saturada de información? ¿Por qué nos llama la atención un producto cultural concreto? Nuestras existencias están plagadas de cosas que nos genera malestar y/o animadversión y muchas veces callamos ya que también hemos de compartir nuestro espacio vital con otros seres. Es por ello que necesito redimir mis frustraciones terrenales y al mismo tiempo me ayudará [nos ayudará] a poner en orden mis [nuestras] ideas y forjarnos una opinión propia.
Este blog sigue la estela de otros tantos de igual vocación pop, así que no encontrareis nada innovador, solo un puñado de ocurrencias con su dosis de mala leche.
Pero no solamente será un mero diario/anecdotario, a modo divulgativo también pretendo ofrecer reseñas sobre material cultural de diverso pelaje: desde música, pasando por cine, televisión, libros y tebeos [o cómics, que queda más "cool"].

Después de esta confusa presentación os doy la bienvenida a este/nuestro blog. Pasen y disfruten.